Una encuesta de la consultora CEOP Latam, dirigida por Roberto Bacman, reveló que el presidenciable libertario Javier Milei continúa liderando la contienda electoral con un 34,2% de intención de voto, seguido por Sergio Massa con 30,6% y una rezagada Patricia Bullrich con 24,8%.

Estos números fueron consignados hace unos días, tras haberse realizado un estudio por muestreo probabilístico online a 1441 casos efectivos de todo el país durante agosto.
El trabajo fue analizado en uno de sus segmentos por El Cronista y remarca la predominancia del economista libertario sobre el electorado masculino (39,9%), de 16 a 29 años (45,8%) y de 30 a 44 años (35,8%). En tanto, Massa crece en el público femenino y a la par de Patricia Bullrich en estratos etarios más elevados.
Ahora bien, cómo impactarán esos números de confirmarse el 22 de octubre es una incógnita que desvela a muchos. En la ciudad de Concepción del Uruguay, por ejemplo, el principal afectado por el efecto arrastre, José Lauritto, definirá su llegada al sillón de la comuna antes de un hipotético balotaje. Imagínese el lector si sólo hubiera dos opciones en el cuarto oscuro, encabezadas por Massa y Milei. Se entiende que la cercanía entre ambas sería mucho mayor, si es que se impulsa la colocación completa de la boleta.
Es un escenario teórico, de todos modos.
Hoy los números reflejan que las preferencias territoriales son más fuertes y, en consecuencia, menos proclives a sucumbir al efecto nacional. La expresión política de los deseos comunitarios, a la luz de los números de las PASO, colocan a Lauritto al tope de las preferencias. De no ocurrir sucesos inexplicables, ni Juan Orrico (JxC), ni Pamela Velardez (LA) tendrán tiempo para capitalizar el empuje que viene desde el plano nacional.
De cualquier manera, la cosa no está fácil para nadie. Es una final. Y para ganar hay que jugarla primero.



